Soldado de hojalata
quizás de otra galaxia,
descendió justo a tiempo
de algún lugar sin nombre
del pasado,
a este presente incierto
que la extinción adrede
ayer había marcado.
descendió justo a tiempo
de algún lugar sin nombre
del pasado,
a este presente incierto
que la extinción adrede
ayer había marcado.
Pretendía su presencia
salvar lo que quedaba
de este mundo.
Y aquí está: yendo y viniendo,
de lo banal a lo superfluo,
con ínfulas de superioridad,
olvidando su esencia,
pretendiendo ser más
que los demás.
Pobre soldado de hojalata […].
Lo oxidaron por dentro sus acciones
y se dejó arrastrar por falsos vientos
de una veleta pérfida sin norte.
Ya no podrá salvarse,
ni a sí mismo;
estropeó su misión
con sus errores,
en este ir y venir
de incertidumbres,
entre herrumbres
carcomieron la fe,
al viajero sin nombre.
Pobre soldado de hojalata […].
De su pecho,
emana su triste corazón,
como brota una lágrima
que con hondo dolor,
se ha llorado mil veces
desde el alma.
como brota una lágrima
que con hondo dolor,
se ha llorado mil veces
desde el alma.
Apolo
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Un poema que de manera sutil y magistral retrata el presente.
ResponderBorrarGrande Apolo!
Mil gracias hermano, por su sincera consideración.
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