Ojo de Agua: Portal de las ardeidas
Mira una ave su reflejo, sospechosa y pensativa, al verse en aquel espejo, enfrenta otra perspectiva. Hay una duda flagrante; la garza se mira inquieta, ser parece alucinante lo que del charco interpreta. Se congela en un instante cuando el reflejo columbra, en este velo flotante donde el manto verde alumbra. Mira el ave con asombro el vestigio de una flor, aunque subyace en el fondo, brilla aún con esplendor. Confunde al ave el destello que gravita en cercanía, como desliza en su cuello de agua una gota fría. Invade el manto divino con su plumaje impoluto, como si al mismo destino quisiera rendir tributo. Regalan al ave enjuta mis ojos una mirada, desde mi óptica absoluta a su cálida alborada, de deidad inmaculada, plumas blancas como espuma, ave de estirpe sagrada, salta al estanque y se esfuma. Apolo De Lira Copyright © Todos los derechos reservados.